Si tenemos un accidente de tráfico del que no somos culpables y la parte contraria nos manifiesta que no tiene seguro, intentaremos cumplimentar el parte amistoso igualmente.

Al cumplimentar el parte, se describirán los hechos lo más fiel posible, tomando los datos del conductor y del vehículo, e intentar que sea firmado por ambas partes.

Esto nos garantiza que el Consorcio de Compensación de Seguros se hará cargo de los daños y de las posibles lesiones sufridas si el accidente de tráfico se ha producido con un contrario sin seguro.

El Consorcio de Compensación de Seguros es el encargado de responder de los daños causado en un accidente de tráfico por un vehículo sin seguro.

Para que dicho consorcio se haga cargo de los gastos del siniestro, tendremos que demostrar que el conductor contrario no disponía de seguro y es responsable del accidente. Lo que acreditaremos con el parte amistoso firmado por las partes.

En caso de que el conductor contrario no quiera firmar el parte amistoso, llamaremos inmediatamente a la Guardia Civil o Policía Local a fin de que levante el oportuno atestado para acreditar el accidente y las circunstancias del mismo.

Si el conductor contrario no supiera que estaba sin seguro, podrá reclamar a su aseguradora que le justifique la notificación de cancelación del seguro, ya que ésta puede haberse producido por un error de la compañía o algún fallo bancario.

Los daños han de ser peritados para que el Consorcio autorice la reparación o el pago del valor venal del vehículo.

Para valorar las lesiones, contactaremos con un perito médico para que pueda valorar las lesiones producidas en el accidente. El informe de este profesional, será utilizado para la reclamación de la indemnización por lesiones derivadas del siniestro al Consorcio de Compensación de Seguros.

Para la valoración de los daños materiales se deberán aportar cuantos justificantes sirvan para demostrarlos.